domingo, 24 de marzo de 2013

Un día como cualquier otro


   Exactamente un año atrás… ocurrió.
   Un día como cualquier otro, sucedió lo inimaginado.  No hubo un deseo, y menos aún se tomaron decisiones para que ocurriera…
   Como tantas otras cosas en la vida… simplemente sucedió.
   Fue un instante donde, sin saberlo, comenzaba a recorrer un camino impensado, camino que pocas veces (y eso que me gustan los caminos) me detuve a contemplar. 
   Jamás pensé que lo transitaría, pasito a pasito, golpeando mis pies con alguna que otra piedra, pero también viviendo intensamente cada emoción que evocaban todas y cada una de las figuras de este desconocido paisaje.

   Acostumbrada a admirar paisajes que entraban por mi retina, esta vez me sorprendió que mi vista de nada servía en varios tramos del recorrido… eran las emociones, las dudas, la aceptación, la reconciliación, mi cuerpo, mi corazón, mis sueños, mis miedos, quienes se apoderarían de cada uno de mis pasos.  
   Me harían tambalear, temblar, suspirar, llorar, emocionarme, agradecer, rechazar, tranquilizarme, gritar, suspirar, imaginar, desear, enojarme, amar, susurrar, reconocerme, alegrarme, aceptar…

   Este nuevo trayecto me llevaría a lo más profundo de mi ser y aún más allá. Y sin saberlo yo en ese momento, existía una pequeña/gran alma que me había elegido (nos había elegido) para brindarme la posibilidad y ayudarme a caminarlo. Camino corto (y a la vez infinito)… aún así  sólo puedo agradecer haber tenido la oportunidad de recorrerlo día por día, minuto a minuto, latido a latido.

…Y así, un día como cualquier otro, exactamente un año atrás, mi pequeña Mora fue concebida y desplegó delante de mis pies y de mi alma un enorme camino: la Maternidad. 


Esta canción sirve para reflejar lo que quizás mi alma clamaba y yo no podía ver:

Ven a mí
con tu dulce luz
alma de diamante
y aunque el sol
se nuble después
sos alma de diamante
cielo o piel
silencio o verdad
sos alma de diamante
por eso ven así con la humanidad
alma de diamante
Aunque tu corazón recircule
siga de paso o venga
pretenda volar con las manos
sueñe despierto o duerma... 
...o beba el elixir
de la eternidad
sos alma de diamante, alma de diamante
bien aquí o en el más allá
sos alma de diamante
y aunque este mismo sol se nuble después
sos alma de diamante
alma de diamante.

 

Luis Alberto Spinetta

Escuchar la canción: Alma de diamante